De la Calle San Jerónimo:
Espelalé a la apeltula.
Paz y santa Alegría
Javier
miércoles, 18 de junio de 2014
domingo, 15 de junio de 2014
CORPUS EN GRANADA
Empieza el Corpus.
Un recuerdo de los Corpus de antaño.
1959. Un Corpus especialmente lluvioso, eran esos Corpus que
duraban dos semanas, pues bien éste se prolongó una semana más para que los
feriantes pudieran hacer rentable su establecimiento.
Un Corpus lleno de inauguraciones, se instala una enorme pajarera junto a la Biblioteca del Salón, bonita pajarera a la que nos asomábamos los niños con ojos de admiración; los bomberos reciben un
magnífico camión con diez plazas para sus servicios, aunque sea solo un tuneado[1] de un
vehículo anterior, pero nos ilusionaba; el Ayuntamiento aprueba que los tranvías
de Gran Vía y Reyes Católicos sean sustituidos por autobuses, …
Un año en el que Granada recuerda en sus carocas, como
siempre, que está llena de baches y que las nuevas construcciones destruyen la
vega, aunque para muchos sea un sueño ya casi real tener una casa en propiedad.
Así que cuatro imágenes, pocos las podéis recordar, no habíais
nacido, yo era muy niño, pero todos podemos disfrutar recordando esa Granada.
Paz y santa Alegría,
Javier
[1] Evidentemente no me
refiero a tunear como “proceder como un tuno”, que entonces también había
Bárcenas e Iñakis, sino, como señala Manuel Seco en su Diccionario del Español
Actual (DEA), personalización de algo, especialmente cuando se trata de
automóviles
martes, 10 de junio de 2014
La Emperatriz del Clavel
Publicada la entrada sobre la Casa del Americano, mi
amigo Telésforo me narraba otro juego de amantes ocurrido en Granada, como la
historia creo merece vuestra atención paso a contárosla:
Corría el año de 1526 cuando, tras recibir las oportunas
dispensas de Roma pues eran primos, se casaron en Sevilla Carlos e Isabel.
No, no, no, perdonad, … la historia viene de mucho antes.
La culpa la tuvo el abuelo, os los presentaré:
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| Retrato de Maximiliano. Joos van Cleve, 1530. |
Maximiliano, rey de Romanos, dueño de un imperio inmenso,
desde el Mar del Norte hasta la frontera turca; padre de Felipe el Hermoso. Su
nieto, Carlos, futuro Carlos I de España, lo adora.
![]() |
| La Familia del emperador Maximiliano; en el centro, su nieto Carlos, futuro Carlos V (Retrato de Bernhard Strigel). |
Carlos, cuantas veces puede escaparse a la corte de su abuelo, gusta de admirar el retrato que le hizo Joos van Cleve, la seriedad, la bondad,
la dulzura con la que sujeta una flor. Maximiliano le cuenta la trajo
expresamente para su primera esposa María de Borgoña, madre de Felipe el
Hermoso y abuela de Carlos, desde Persia. María falleció con solo 25 años tras
una caída de caballo, Maximiliano nunca la olvidó. Carlos recordará siempre las lágrimas de su abuelo
mientras le hablaba de ella.
Ahora si puedo volver a 1526. En Sevilla está próxima a
celebrarse una de las muchas bodas por intereses políticos de las que tan amiga
es la Corona de Castilla, Carlos I se casará con su prima Isabel de Portugal. Ésta,
que hizo su entrada triunfal en Sevilla, el 3 de marzo espera la llegada de
Carlos I. El 10 del mismo mes este encuentro se produce. Cuentan las crónicas
que fue un auténtico flechazo: “ … cuando
llegó al aposento de la emperatriz é se vieron, la emperatriz se hincó de
rodillas é porfió mucho por le besar la mano. El Emperador se abajó mucho é la
levantó abrazándola, é la besó, é la tomó por la mano, …”. Contra
todo protocolo e impelidos por la pasión amorosa, dos horas después de haberse conocido se casaron.
Pocos días después, el 13 de mayo, el emperador y su esposa,
agobiados por los calores sevillanos, trasladan su corte a Granada.
Carlos, quizás recordando la flor que sostenía su abuelo en
la mano, manda traer desde la lejana Persia una flor igual, un clavel, que le
entregará a Isabel como promesa de amor. El clavel gustó tanto a Isabel que el Emperador ordenó
sembrar todos los jardines de la Alhambra de claveles, que pronto extendieron
su aroma por todos los rincones del Palacio.
-oOo-
Por un solo clavel, Granada ganó una emperatriz, la llamada Emperatriz
del clavel; España, ganó el cultivo de esa flor, hasta entonces desconocida a
este lado del Mediterráneo, y los enamorados, los claveles rojos, símbolo del
amor vivo y puro.
Isabel murió a los 39 años, de su belleza y bondad podría
dar testimonio Francisco de Borja, después santo, quien ante su cadáver,
también aquí en Granada, juró “no más
servir a señor que se me pueda morir”.
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| Fragmento del retrato de la emperatriz Isabel por Tiziano en 1548. Museo del Prado. |
Bien puede ser cierto lo que algunos afirman, que Camões
pensaba en ella al escribir este soneto:
Al ver vuestra belleza, oh amor mío,
de mis ojos dulcísimo sustento,
tan elevado está mi pensamiento
que conozco ya el cielo en vuestro brío.
Y tanto de la tierra me desvío
que nada estimo en vuestro acatamiento,
y absorto al contemplar vuestro portento
enmudezco, mi bien, y desvarío.
Mirándonos, Señora, me confundo,
pues todo el que contempla vuestro hechizo
decir no puede vuestras gracias bellas.
Porque hermosura tanta en vos ve el mundo
que no le asombra el ver que quien os hizo
es el autor del cielo y las estrellas.
Camões, Luís de (Versión de Alejandro Araoz Fraser)
sábado, 7 de junio de 2014
Pentecostés: esciroforos y fotoforos
Describen los calendarios antiguos que el 8 de junio se
celebraban en Grecia las Esciroforias;
cuenta Robert Graves que ésta era una fiesta de mujeres alegres y alocadas en la que
celebraban a Atenea, Demeter y Proserpina.
La fiesta, paralela a las Tesmoforias
de octubre, anunciaba el inicio de la canícula estival. En ella las
sacedortisas salían a pasear con su skirón (sombrilla) blanca[1],
costumbre que pronto fue imitada por el resto de las mujeres convirtiendo las
calles de Atenas en bellos jardines llenos de flores blancas ambulantes.
De su importancia es prueba que fueron recogidas en dos
obras de Aristófanes, Las Asambleístas[2] y Las
Tesmoforias, obras ambas en las que las mujeres toman el poder de la ciudad.
No he encontrado documentos gráficos sobre las mismas, que
de seguro existen, pero traigo como ilustración la bella fotografía de Françoise
Gilot y Pablo Picasso, obra de Robert Cappa.
Los cristianos no festejamos el reinado de dioses efímeros,
pero a alegres y alocados no nos puede ganar nadie, “Ha escogido Dios
más bien a los locos del mundo para confundir a los sabios”[3], así
que mañana, dado que este año coinciden las Esciroforias con nuestro domingo de
Pentecostés, convirtámonos en fotoforos deambulantes –portadores de luz y
alegría- que iluminen nuestras calles para anunciar que el nuestro si es un Reino eterno.
![]() |
| La llama de Pentecostés sobre las mujeres, He Qi. |
Paz y santa Alegría.
[1] Scirophoria = “portadora de sombrilla”.
[2] Obra que contiene la
palabra mas larga de la literatura:
Lopadotemajoselajogaleokranioleipsanodrimipotrimmatosilfiokarabomelitokatakejimenokijlepikossifofatoperisteralektrionoptekefaliokinklopeleiolagoiosiraiobafetraganopterigón
Especie de delicatessen culinaria con diversos
ingredientes cuya descripción encontraréis en:
[3] 1 Corintios 1:27
lunes, 2 de junio de 2014
La casa del Americano
Los judíos cuentan que existen tres cielos. El primero estaría
formado por el aire que nos rodea, en él están las nubes y los pájaros. En el segundo
están el sol, la luna y las estrellas. En el tercero vive Dios.
Desde el tercer cielo Dios observa la tierra y los demás
cielos. Cuentan algunos judíos que Dios abrió en el segundo cielo 365
ventanas para que el Sol, obra suya[1], nos recordara
que la Biblia, en 365 ocasiones, afirma “No temas”; de este modo, el sol, que
sale por igual para los reyes, las aves del cielo y los lirios del campo, nos
anuncia cada día de una forma distinta: “Dios te ama”.
Otros, que no niegan son obra de Dios las 365 ventanas,
afirman que Éste veía con alegría el juego que mantienen la Luna y el Sol, eternamente
enamorados, ella aparece, él la busca, cuando cree alcanzar a la luna, ésta casquivana
vuelve a desaparecer; Dios. de quien dicen que siempre le han gustado los
juegos amorosos, para prolongar el juego creó estas ventanas, de este modo un día
la luna aparece, otro no, otro está creciente, otro menguante, …. y el sol
enamorado busca ansioso la ventana que ella abrirá.
Algunos hombres, enamorados de ese Dios que nos ama
eternamente, han inventado mil formas de emular el anuncio del sol o el juego
de la amada luna.
Unos, como el primer califa omeya, Abderrahman III,
sembrarán los campos que rodean la Medina al-Zahra de almendros, y en la
primavera, mañana tras mañana, abrirán una nueva ventana para que la granadina
Al-Zahra vea los campos llenos de flores blancas y deje de llorar por no poder
contemplar la nieve de Sierra Nevada.
Otros, como en Veracruz, México, construirán la Pirámide de
los Nichos en El Tajín con sus 365 ventanas. Puede que el líder totonaca Trece
Conejo quisiera emular al Sol o sencillamente recibir la caricia de Dios de
forma distinta cada día del año.
Más cerca, en Genova, será el Marques de Negroni quien
construya un palacio con 365 ventanas para que Elena al mostrar su rostro cada
día en una ventana distinta le anuncie “Te amo”. ¿Quién pudiera como Negroni construir
un palacio así para la mujer que ama?
En Francia, el Castillo de Chambord con su preciosa escalera
diseñada por Leonardo da Vinci.
En Santander se construirá el Palacio de la Magdalena.
Y en Granada, ... sí,
no os sorprendáis, también contamos con un edificio con 365 ventanas; en marzo
de 1910, Juan Jiménez Guerrero, “el Americano”, compró una parcela en la Gran Vía,
la casa que construyó se conserva en la actualidad. No sé los motivos que tuvo
para abrir esas ventanas, cuentan quienes lo conocieron que cuando creía no era
observado abría un viejo relicario con un viejo mechón de pelo, ¿o solo fue un
capricho?; lo cierto es que los niños contábamos las ventanas queriendo saber
si eran 365 ventanas y nunca acabábamos, lo cierto es ... que mirábamos intrigados
las ventanas esperando encontrar a Elena, a Aldonza Lorenzo, a Al-Zhara, a la
Beatriz de Dante, …
Aunque ahora que recuerdo nunca acabé de contar todas las ventanas del Americano. ¿Cuántas serán?
Espero tus noticias.
[1] Génesis 1:16. E hizo Dios
las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la
lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.
jueves, 15 de mayo de 2014
Andrés Segovia en Sevilla
Recientemente hablaba con el ilustre profesor de la
Universidad de Granada D. Miguel Luis López-Guadalupe Muñoz, admirado experto
en la Historia Eclesiástica de Granada.
Durante la charla sacamos a colación la escasa participación de la
población en algunos procesos electorales.
Recordaba yo alguna anécdota sobre participación del público
en algún evento, pero la memoria en esos momentos me falló, no asigné a la
persona adecuada los hechos que narraré. Hoy corrijo ese error.
Andrés Segovia era muy amigo de amenizar sus conferencias y
charlas con anécdotas vividas a lo largo de su muy interesante vida.
El maestro contaba que en el arranque de su carrera
artística “militante” como él decía, el joven aristócrata sevillano Rafael de
Montis le invitó a dar en Sevilla unas cuantas audiciones “retribuidas”,
extremo este importante para un artista novel, como era su caso.
De este modo dio conciertos en el Ateneo, círculos, casas
particulares, casinos, salas públicas, con notable éxito de público. Fueron
doce meses que ayudaron al desarrollo del gran genio de la música que fue.
Solo hubo un problema, celebró dos conciertos en el Teatro
Llorens; tras estas actuaciones, al leer la prensa, se encontró con la mordaz
crítica de Juan Lafita:
“En el primer concierto de Andrés Segovia no
hubo nadie y en el segundo el público bajo bastante”.
Crítica que fue recibida con alborozo por sus escasos
detractores y alboroto por sus ya muchos seguidores.
Juan Lafita es celebrado hoy, en su tierra natal –Sevilla-,
por sus crónicas y caricaturas, pero mucho me temo que no era la música su
fuerte.
Andrés Segovia es celebrado en todo el mundo.
Y vuelvo a donde empecé, las próximas elecciones europeas,
41 candidaturas concurren en toda España, algunas por segunda o tercera vez, pero
podemos afirmar, esta vez posiblemente sin error:
“En las primeras elecciones no les voto nadie
y en las segundas se redujo bastante el número de sus votantes”.
Paz y santa Alegría
Javier
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