martes, 16 de febrero de 2021

1937 SOBRE UN AUTO DE FE EN GRANADA

 DESTRUCCIÓN DE URNAS EN LA PLAZA DEL CARMEN


Hoy me toca repaso de las efemérides.

16 de febrero de 1937

En algunas de las poblaciones ocupadas por los rebeldes se hizo un auto de fe con las urnas electorales. Falangistas y requetés prepararon unas piras en las plazas centrales en la que quemaron papeletas de voto simuladas y destrozaron a garrotazos los inofensivos recipientes que habían servido para conocer la voluntad de los españoles.

Algún cronista en la España leal calificó este acto como “hebefrénica decisión adoptada por las cerriles masas de Franco como represalia simbólica contra el Frente Popular”.

(La esquizofrenia desorganizada, también conocida como hebefrénica es un trastorno mental en la que el comportamiento del individuo sufre alteraciones espontáneas sin ningún propósito o motivación, agitación y desinhibición).

Granada no vivió ajena a esta “fiesta”. En la Plaza del Carmen se levantó una tribuna adornada de banderas nacionales y de la Falange y “de las naciones amigas” (imagino Alemania e Italia). En el centro de la tribuna se simuló una mesa electoral con una urna llena de papeletas, a su lado unos folios simulaban las actas.



El cronista de IDEAL señalaba que tanto la plaza como las calles próximas estaban llenas de gente. En el centro dos centurias de flechas y la Primera Falange de la Centuria municipal al mando del señor Jiménez Molina.

A las cuatro y diez ocuparon los asientos de la mesa electoral, el jefe provincial de la Falange, Joaquín Azancot; el jefe local, Evaristo Páez, y otros jerarcas del partido.

Desde el balcón central del Ayuntamiento, el Jefe de Propaganda del partido, José Molina Plata, les dirigió unas palabras explicando el acto. Tras recordar a José Antonio y las elecciones celebradas hacía un año pidió relegar las actas electorales al menosprecio. “Falange está en su puesto luchando al lado de nuestro glorioso Ejército y atenta al presente y al futuro de la Patria. Hoy afirmamos rotundamente que aquello desapareció para siempre. Y a las urnas electorales se les da el destino que merecen: la destrucción”.

Finalizó el discurso con los tradicionales vivas que fueron contestados por todos los asistentes.

A continuación el sr. Azancot prendió fuego a las papeletas que contenía la urna, destruyendo ésta a garrotazos el sr. Sánchez Soriano, falangista, mientras el público aplaudía.



Tras unos minutos de silencio por los caídos, las centurias desfilaron entre la multitud de asistentes mientras se cantaba el himno de la Falange.

Fuente: IDEAL, 16 y 17 de febrero de 1937.


martes, 14 de abril de 2020

ANTES QUE REYES, GATOS

Con ocasión del aniversario de la II República española copio un texto de Mark Twain en Un Yanqui en la Corte del Rey Arturo.



CAPITULO 40. TRES AÑOS MÁS TARDE.

... El resultado de esta revolución sería el establecimiento de una república.
…
Clarence estaba de acuerdo conmigo en lo de la revolución pero con modificaciones. La idea que tenía era la de una república sin clases privilegiadas, pero a cuya cabeza estuviera una familia real hereditaria en lugar de un primer mandatario elegido. Creía que ninguna nación que haya conocido el alborozo de rendir culto y veneración a una dinastía real podía ser privada de ella sin que languideciese hasta morir de melancolía. Alegué que los reyes son peligrosos. Entonces los reemplazaremos por gatos, propuso. Estaba convencido de que una real familia gatuna podía cumplir las funciones pertinentes: serían tan útiles como cualquier otra familia real, no tendrían menos conocimientos, poseerían las mismas virtudes y serían capaces de las mismas traiciones, tendrían la misma propensión a armar embrollos y tremolinas con otros gatos, resultarían risiblemente vanidosos y absurdos sin jamás darse cuenta de ello, saldrían baratísimos y, por último, ostentarían un derecho divino tan solvente como cualquier otra casa real, de modo que «Micifuz VII, o Micifuz XI, o Micifuz XIV, soberano por la gracia de Dios», les quedaría igual de bien que a cualquiera de esos mininos de dos piernas que moraban en palacio.



… Como la veneración de la realeza está fundada en la irracionalidad, estos graciosos e inofensivos gatos podrían fácilmente llegar a ser tan sagrados como cualquier otra realeza, e incluso más, porque se empezaría a observar que no mandaban… sufrir crueldades o injusticias del tipo que fuere, de modo que debían ser merecedores de amor y reverencia más profundos que los reyes humanos habituales, y de hecho así ocurría….
Antes de que pasaran cuarenta años, Europa entera sería gobernada por gatos, gatos de nuestra producción. Se iniciaría entonces el reinado de la paz universal, que continuaría por toda la eternidad... ¡Miaaaaauuuuu!. Fffuuusss.



ILUSTRACIONES DE ELDAR ZAKIROV Y TOKUHIRO KAWAI

martes, 1 de enero de 2019

Chicharras en Noche Buena

En estos días ha circulado con frecuencia la imagen que reproduzco, una vendedora de zambombas en la Acera del Darro de nuestra ciudad.


La mayoría de los comentaristas se han parado en las zambombas que aparecen en esa bella imagen, aunque alguno ha querido ver algo más: pequeño globos ensartados en pequeñas cañas o juncos de ribera destinados al recreo de los más pequeños; cañas de azúcar, olvidando que la zafra se hacía en el segundo trimestre del año, y hasta vendedores de cerillas u mecheros.
Trataré de aportar mi modesta opinión que creo más cercana a la realidad.
En alguna ocasión comenté la presencia de chicharras de mano en estas fiestas navideñas, en esa foto no se ve ninguna, pero si se ven distintas pistas que me inclinan a pensar que esos pequeños globos, o grandes, que también aparecen en el documento fotográfico, no son más que otro modelo de chicharra; la RAE en ese tesoro que pone en manos de todos los hablantes del español nos dice que una Chicharra es:

2. f. Juguete que usan los niños por Navidad, y consiste generalmente en un canuto corto, tapado por uno de sus extremos con un pergamino estirado, en cuyo centro se coloca una cerda o una hebra de seda encerada. Pasando por ellas los dedos, hace un ruido tan desapacible como el canto de la cigarra.

Lo que conocemos como chicharra con una guita o cuerda.

Y

5. f. And. Juguete infantil que consiste en una vejiga inflada sujeta a un palo, sobre la cual se atiranta una cuerda que se hace sonar con un arco a modo de violín.

Que son los globos que nos ocupan.

Copio de la obra de Ramón Rodríguez “El Corazón de la Besana”, Granada 2013:

Chicharra: cordófono de arco de afinación fija construido a partir de un palo tensado con una tripa de cerdo y amplificado por tres vejigas infladas que penden de lo alto.

Las chicharras podrían hacerse bien con tres vejigas como señala Ramón Rodríguez o como señalan otros con una sola vejiga para un uso más doméstico lo que evitaba imperase su ruido en casa, en el grabado de “Los niños en Noche-Buena” podemos ver a la izquierda, las dos chicharras, el niño de la izquierda sostiene el canuto con una mano y tira del cordel con la mano derecha –chicharra de cordel-, su compañero sostiene la chicharra de arco con una vejiga –chicharra con caña-.


Estas chicharras formaron parte durante muchos años de nuestras tradiciones, repasando referencias debo citar a Santiago Rusiñol, el genial pintor, que pintó Granada con pinceles y palabras (http://www.granadahoy.com/…/Rusinol-pinto-Granada-pinceles-…) en los artículos que bajo el título de “Crónicas de Andalucía”, decía: “… pero antes queríamos ver las fiestas de Navidad y sobre todo la Fiesta de la rendición de Granada, conmemorada aquí … de panderetas, las zambombas resonaban por las valles, las chicharras gruñían por todas partes, y la triste Granada, la melancólica ciudad cristianizada, se embriagaba de alegría, cantaba en ayes flamencos y lanzaba notas del agudo más subido.” (La Vanguardia, 23 de enero de 1896, páginas 4 y 5).

A Antonio J. Afán de Ribera, quien en 1901 nos recordaba que “La tradicional chicharra esa parodia de los rabeles pastoriles de los primitivos tiempos, que con sus discordantes sones hace más llevaderos los de la clásica zambomba en las canciones de Noche buena, ha aparecido este año con una novedad inverosímil” y nos informaba se incorporaba el color rojo a las vejigas o botijas, anticipándose 30 años al invento yanqui del color rojo en Navidad (se atribuye al dibujante Sundblom la incorporación de ese color en la decoración navideña con sus ilustraciones para Coca-Cola de Papa Noel en 1931)


También a José Surroca y Grau en su obra “Granada y sus costumbres” –Granada, 1912-, quien nos informa que las fiestas navideñas se celebraban en Granada con “extraordinario regocijo, por las calles o en familia, que ante los Nacimientos, cantan coplas al niño Jesús, acompañadas de panderetas, zambombas, chicharras, tambores y rabeles.”

Y, como no, a nuestro García Lorca, quien en su conferencia “Como canta una ciudad de Noviembre a Noviembre”, decía: “Pero avanza diciembre, el cielo se queda limpio, llegan las manadas de pavos y un son de panderetas, chicharras y zambombas se apodera de la ciudad. Por las noches dentro de las casas cerradas se sigue oyendo el mismo ritmo, que sale por las ventanas y las chimeneas como nacido directamente de la tierra."

Estas chicharras permanecieron mucho tiempo con nosotros, debo recordar que en 1949, el 25 de diciembre, en la primera plana de IDEAL el genial Zirto, uno de los mejores periodistas que han retratado Granada (Zirto, Cándido García Ortiz de Villajos, toledano de nacimiento y granadino por convicción, redactor jefe de IDEAL durante muchos años y Jefe de Administración de la Hacienda Pública en Granada, publicó durante decenas unas siluetas de Granada), nos recordaba que ya están a la venta las chicharras.


Y poco más, vuelvo a la foto, los arcos, unos de varilla de membrillo, otros de mimbre, reposan al pie de nuestra vendedora; a ella se aproxima una ¿cliente? ¿proveedora? ¿compañera? con unas cañas gruesas y largas, que posiblemente solo pretende hacer una chicharra más grande como corresponde a las gruesas vejigas que hay en el suelo, los “señoricos” del Casino quizás sean los usuarios de esas chicharras, chicharras que, como señala, Afán de Ribera, “al terminar la huelga, es de ordenanza pisotearla para que cruja, parecerá que va a brotar un charquillo de sangre en vez del blanquecino y arrugado pellejo, sin variación en tantos siglos”.


La imagen del vendedor de Chicharras procede del Museo de Música Tradicional de Gaena.
https://www.cabraenelrecuerdo.com/gaena-ampliadas.php

Un abrazo para todos, el primero de este año, aventuras excepcionales están abriendo sus puertas para nosotros. Conocer Granada. Amar Granada. Vivir Granada.

domingo, 23 de diciembre de 2018

La Ventana del Arzobispo

Buscaba datos sobre la Ventana del Arzobispo en la Curia de Granada para compartir su historia con vosotros y me enfrasqué en la extraña biografía de D. José Moreno Mazón, arzobispo de Granada y, al parecer, protagonista de la leyenda que hay tras esa ventana.



Cuentan las biografías de D. José que su rápida carrera hacia el arzobispado se debía principalmente a las urgencias y manejos de su hermano D. Miguel, persona adinerada de Málaga, senador, gran amigo de Cánovas del Castillo.
Cuentan también que la administración de los diversos puestos que ocupó: canónigo penitenciario, obispo de Cuenca, Vicariato Castrense, Patriarca de las Indias, Arzobispado de Granada, fue un tanto peculiar; los fuertes lazos de amistad desde sus primeras responsabilidades con un hombre llamado Antonio López Montes, a quien desde la modesta función de jardinero en Málaga encumbró hasta las más altas responsabilidades económicas en Granada fueron muy criticadas. Su libertad de acceso a cualquier sala del Palacio Arzobispal, y a cualquier hora; la libertad de administración de fondos, dejando en la pobreza más absoluta a fundaciones fuertemente dotadas, no hicieron más que confirmar el informe suscrito en 1890 por el secretario de la Nunciatura, Antonio Vico, “… la Santa Sede sólo aceptó que fuese nombrado para Granada (se refiere a su nombramiento como Arzobispo en 1881), incluso por el motivo de que, encontrándose esta diócesis en excelente estado de organización, serán más difíciles los abusos”.
Los informes de la Nunciatura sobre él coinciden con el juicio emitido por su predecesor en el obispado de Cuenca quien afirmó: “… por estar rodeado de malos consejeros, echó por tierra casi todo lo que yo había implantado con tanto esfuerzo…”; la Nunciatura afirmaba sobre su gestión en Granada, recordemos “diócesis en excelente estado de organización”, “… sea por falta de conocimiento o de práctica en la administración, sea porque a veces se deja llevar por arrebatos de ira en su trato con el clero, no se le atribuye el tacto ni el estudio suficiente de los asuntos para el buen gobierno, ni el acierto de rodearse de personas capaces y celosas… Antonio López Montes, seglar, que fue criado suyo… y ahora es su “gentilhombre”… es administrador de los haberes del clero de Granada, y además tiene en sus manos todos los fondos diocesanos, sin ninguna otra garantía que su buena fe; y de criado que era, hoy se ha hecho muy rico. Por este motivo y por ciertos rumores sordos, indefinibles, tiene en contra a todos los sacerdotes que habían permanecido adictos a la memoria de su llorado predecesor…”
Copiaré de LA ALIANZA (1895) algunas de sus hazañas:
«Por una parte, ese trasiego que se efectúa con los infelices sacerdotes, teniéndolos convertidos en instrumento de lucro y de pasiones bastardas y de mala ley.
Por otra parte, esas coadjutorías abandonadas, entretanto que aparecen firmantes de esas nóminas, noveles, inconscientes o débiles sacerdotes a quienes su humildad les conduce a sufrir tales vejaciones, satisfaciendo ambiciones insaciables.
De estos no son uno ni dos, pueden contarse por docenas y por cientos, sin que se haya podido averiguar la inversión de tan enormes Cantidades como quedan en beneficio de la mitra.
Además, existe otro ingreso enorme en esa diócesis procedente de las capellanías, cuya cuantía nadie la conoce, a pesar de lo mucho que producen las mismas y que se hallan en arrendamiento. 
Todo esto tiene su explicación, que el público la ve muy claramente, sabe dónde va a parar ese dinero, tiene noticia de toda su inversión, cuyas sumas son sepultadas en un pozo que lo conoce muy bien con todo el clero de la Diócesis y el público casi en general.
En cambio hay en nuestra provincia un número exorbitante de sacerdotes que materialmente están muertos de hambre, que tienen que implorar de un modo humillante y vergonzoso na triste socorro para poder ir sosteniendo su débil y mísera existencia.
Todo ello constituye una verdadera felonía, mejor dicho, una infamia que no puede ni debe bajo ningún concepto tolerarse.
…
Pero en esa diócesis no hay ley, no se respetan los derechos de los sacerdotes, ni se atiende a otra cosa que a la conveniencia de esos mangoneadores de la mitra.
La prueba de ello es muy sencilla; casi todos los que rodean esa casa tienen los miles de duros a montones, y el primero de ellos el Administrador habilitado, mientras que los curas que no entran en esa colección de amalgamados, no pueden salir de su casa por no tener zapatos y darles hasta bochorno de encontrarse a nadie, porque carecen baste de manteos.
Tal es la situación en que esta diócesis se ha colocado desde que tomó las riendas de la misma el actual arzobispo limo. Sr, D. José Moreno Mazón.»
Poco más, ¿o sí?, aún queda el lado oscuro, cuentan de Isabel II que comentó en una ocasión sobre su propia noche de bodas con Francisco de Asís Borbón, reconocido homosexual: «¿Qué podía esperar de un hombre que en la noche de bodas llevaba más encajes que yo?».
Miguel A. López, quien fue mi profesor en Magisterio, nos cuenta en su biografía de D. José: “Aficionado a los encajes, llegó a tener un amplio muestrario de ellos con ejemplares nacionales y extranjeros. Sus albas y roquetes, guarnecidos con éstos, llamaban la atención”. Poco puedo añadir ni él ni su jardinero contaron nada.
Pero se me olvidaba la Ventana del Arzobispo, llegaré. Despreocuparos, es que su biografía da para tanto. Me detendré en 1895, D. Manuel Torres Campos, catedrático de la Universidad de Granada, reconocido internacionalmente por sus contribuciones al derecho, pronuncia el discurso inaugural de la Sección de Estudios para la Mujer de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, asisten todas las autoridades de la provincia, mientras habla D. José Moreno, el arzobispo, juega con sus encajes, pero… en la somnolencia que producen esos discursos escucha:
“Los partidarios de la emancipación femenina pretendemos que sea abolida la potestad marital y se funde el derecho de familia sobre el principio de la igualdad entre los esposos; que se conceda a las mujeres el derecho de hacer un uso honrado de sus facultades, y se hagan accesibles a todos, sin distinción alguna de sexo, los oficios, los empleos, los profesiones liberales y las carreras industriales, y que se les permita, por último, intervenir de alguna manera en la gestión de los intereses públicos”
Y raudo, en la medida en la que sus muchos kilos lo permitían, ordenó finalizara el discurso condenando las afirmaciones del catedrático citado.
El texto de la conferencia de D. Manuel Torres Campos podéis leerlo en:
http://digibug.ugr.es/handle/10481/17893
Poco más. El 17 de enero de 1905 falleció D. José, sus restos están en la Capilla de la Virgen de las Angustias de la Catedral de Granada, su epitafio es el usual, grande, magnífico, humilde, … pero podía haber sido la frase que D. Andrés Manjón dijo con ocasión de su fallecimiento:
“Muere el arzobispo de Granada, D. José Mazón, a los setenta y nueve años y 14 arrobas. No he visto hombre más obeso. Su pastorado se ha distinguido por dejar hacer y caer. Le faltó cabeza y energía para secundar a su corazón bondadoso, y la diócesis está mal y el seminario también, R.I.P.”

Y comienza la leyenda, cuentan que el clero, descontento con esta etapa de abusos y con el enriquecimiento del “jardinero”, no quiso que D. José saliera de forma digna por la puerta del Palacio Arzobispal y que, éste -el clero-, con urgencia habilitó una salida por atrás, la Ventana del Arzobispo.
Cuando paséis por ella veréis está coronada con el escudo del apellido Mazón. ¿Fue un castigo? ¿Será cierta la historia? Nunca lo sabremos.





martes, 31 de julio de 2018

Revista Remolones

En alguna ocasión he hablado de la Crisis de 1959, la Dictadura franquista, que tras la guerra civil había defendido la autarquía, descubre en esas fechas que España y Portugal –ambos mantenían la misma política- se han convertido en los países más pobres de Europa.
Elaborado por los economistas Juan Sardá y Enrique Fuentes Quintana el Gobierno aprobó ese año un Plan de Estabilización para llegar a unos niveles aceptables de desarrollo.
Las principales medidas, convertibilidad de la peseta y elevación del tipo de cambio, elevación de los tipos de interés, restricción del crédito, congelación de salarios, incremento de la presión fiscal, reducción del gasto público,… ocasionaron, entre otras cosas, que muchos pequeños comerciantes, agobiados ante el incremento de impagos por sus deudores, se vieran obligados a cerrar sus puertas.
Claro que como apuntaba Cicerón “Optimum condimentum est fames” (El mejor ingrediente [de la comida] es el hambre), y alguien pronto descubrió la forma de reducir los impagos y demostrar que no siempre el oficio de poeta conduce al hambre sino que la poesía puede “emocionar” a tus deudores y motivarlos a pagar sus deudas.
Ese vate, propietario del establecimiento Créditos Cervera en Embovedado, 8, vislumbró anticipándose a tan dignos economistas la crisis que nos venía encima y en junio de 1958 comenzó a publicar la revista REMOLONES.

Ya la portada del primer número nos anunciaba que había nacido un nuevo Quijote dispuesto a luchar contra esos “inflados” cueros de vino enemigos de pagar sus deudas:

“El que a los muelles se tiende
de las deudas y las trampas
y a los avisos no atiende,
cuando la mecha se enciende
la figura de su estampa
por todo el orbe se extiende”.
En su propaganda llamaba a los demás comerciantes a facilitarles la lista de los morosos, él por la módica cantidad de DOS PESETAS por moroso se encargaría de escribir y publicar los versos adecuados.




“Poco importará pagar
las tasas establecidas,
si se consigue cobrar
sin tener que litigar
cuentas viejas y manidas.
de la parte no cobrada
nada pagará jamás,
y la filiación tomada
quedará perpetuada
para guía de los demás.
para el daño mitigar
de esta plaga sempiterna,
todos debemos obrar,
en conciencia y alumbrar
al “REMOLÓN” con linterna”
De la citada publicación solo conservo un número y el recuerdo infantil de pararme con mi padre en el escaparate de “CREDITOS CERVERA –Al servicio de los humildes” y leer los innumerables tarjetones en los que recordaba a los remolones:
.-
“MIGUEL ….
está gordo y colorado,
con su proceder erróneo
ya nos resulta fenómeno
el tiempo que no ha pagado.
Cortijo Torremocha”
.-
“ANTONIO…
que tanto dinero gana
por destreza de perniles,
recibe avisos a miles
y de pagar no hace gana.
Su madre nos vino a ver,
diciendo que el angélico
de deuda nada saber,
y para cuenta mover
nos trajo cinco duricos.
Y dijo que iba a seguir
todos los meses pagando
hasta su cuenta extinguir,
pero no volvió a venir
y la estamos esperando.
Corredor ciclista.
.-
“MARACENA
DON ALFONSO…
hace tiempo que no vienes,
precisa que te reenganches
y tu conducta no manches
que buenas ventajas tienes.
Horno, 5”
.-
Nuestro vate, D. Juan Cervera Nuñez, continuó durante un tiempo su batalla hasta que la ley le obligó a callar, pienso que movida por alguno de los deudores a quien no le debió agradar los versos a él dedicados, y en 1960 la Delegación Provincial del Ministerio de Información y Turismo le sancionó a él y a la imprenta por la publicación sin autorización de esta revista.
Tantos años, ... nunca supe si mi padre llegó a ver en esos tarjetones a algunos de sus remolones clientes.






miércoles, 27 de junio de 2018

LA COMUNIÓN DE LOS REOS

Posiblemente fuera una mañana de abril, ese abril de Granada al que Carlos Cano dedicó su “Luna de Abril”, Abril para Vivir, lo cierto es que según cuenta Bermúdez de Pedraza en su Historia Eclesiástica de Granada fue en 1567 cuando iba a ser ajusticiado un joven que aunque procedente de buena familia “se perdió por un don, principio casi de todas las desgracias que suceden en una República, porque en poniendo un don a uno, le condenan a ocioso, y por consiguiente a todos los vicios que resulta de la ociosidad, raíz dellos”; la vida ociosa del muchacho condujo a los demás vicios, pronto hizo del juego y los amores sus únicos afanes en la tierra, el jugar lo condujo pronto al hurtar y éste último pronto le llevó al Penal. Pocas vueltas hicieron falta en el potro para que nuestro joven confesara todos sus delitos siendo condenado a muerte.

Estando los Hermanos de la Caridad a la puerta del penal para conducir al reo a su último trabajo, éste solicitó la asistencia de un confesor para lo que enviaron a un confesor de la Compañía de Jesús y al hermano Juan de Sevilla natural de esta ciudad. Finalizada la confesión el joven solicitó la comunión demanda a la que se opusieron los alcaldes de la cárcel alegando “que no era costumbre de hazer lo que pedía, por la indecencia que había de entrar en la cárcel, lugar tan asqueroso, el Santísimo Sacramento”.
A lo que el hermano Juan de Sevilla replicó:
“Señor, lastimosa cosa es, que en tierra de Christianos, y con un Christiano que tiene derecho al mandamiento de la santa Madre Iglesia, que está en su favor, y le manda recibir el Santísimo Sacramento se le niegue, y por un tribunal tan Cbristiano, y de juezes de tantas letras. Que mayor gloria de V.S. se puede esperar en España, que hazer columbre contraria? Y si se repara en la reverencia de tan alto Sacramento, y la indecencia de tan baxo lugar, acuérdese V. S, que no ay lugar tan feo y abominable como el alma de un pecador, y no se dedignó este Señor de entrar en el alma del traydor de Judas, tercero de su muerte, y entra en la de muchos semejantes, sin padecer menoscabo su grandeza, ni deslustrarse su hermosura, ni mancharse su pureza, que al Sol no se le pega horror ni infición del lugar por do pasa, ni a la luz escurecen las tinieblas, antes las retira. Y no ay lugar tan baxo en la tierra donde Dios no asista y esté presente, sin que la baxeza del pueda hazer agravio al resplandor de la Magestad Divina. La carcel, si bien sea morada de mal hechores. No es injuriosa al juez, sino a los culpados ni por entrar en ella a hazer su oficio pierde un punto de fu autoridad, antes haze una obra de virtud. Y aunque por ninguna causa de persona, tiempo, ö lugar, o qualquiera otra cosa del mundo no pueda la grandeza de Dios menoscabarse, y debamos tratarle con tal reverencia, que no le pongamos en lugares tan baxos, bien mirado, no haze agravio sino servicio a la Magestad de su Rey quien le acompaña a la casa pobre y desaliñada del villano labrador, quando en esto tiene gusto el Rey. Y que sea este el de Christo nuestro Señor, quien puede dudarlo, sabiendo que por esto nació en un establo, y murió en una Cruz, y aun bajó a los infiernos?”
Indecisos los alcaldes trasladaron la solicitud al Arzobispo de Granada, por la fecha estimo fue D. Pedro Guerrero de quien el mismo Bermúdez de Pedraza dice, en otro capítulo, “pequeño de cuerpo, pero gigante en la opinión”, quien apenas oyó la petición ordenó al párroco de Santa Ana accediese a la petición del reo.

Años después este Arzobispo solicitó al papa Pio V pusiese fin a la costumbre de denegar la comunión a los condenados a muerte a lo que este último respondió con un motu propio a toda la cristiandad permitiendo la comunión de los reos.
Poco después Felipe II dictó una ley obligando a todas las cárceles a habilitar un espacio para capilla, lugar decente, donde los condenados a muerte puedan oír misa y recibir la comunión, costumbre que tuvo su origen en esta bella ciudad de Granada.

Bermúdez de Pedraza no nos contó el final, yo imagino que a nuestro desafortunado joven acompañaron hasta la Plaza Nueva para su ejecución los Hermanos de la Caridad entonando su triste retahíla “Den por Dios para misas. Den por Dios para misas que un joven perece ajusticiado”, mientras él iba sonriente, comunión o no, recordaría la carta a los Romanos: “si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Rom. 10:9), a lo lejos, entre la muchedumbre, Juan de Sevilla sonreía también.
Para cierre una observación, de Judas se dice “tercero de su muerte”, hoy nos suena extraño, los terceros eran los recaudadores de la Tercia, un impuesto eclesiástico, Judas recaudó treinta monedas.

jueves, 21 de junio de 2018

El miedo a la muerte aparente.

Moverse por los archivos produce muchos placeres, el primero, quizás, el trato personal de quienes trabajan en ellos, donde uno teme vez meros dispensadores de documentos siempre encuentra expertos asesores que te llevarán, como el emperador Carlos, Plus Ultra, te guiarán, te acompañarán,...; los demás placeres son los propios de la investigación, el dato que desconocías, la información que no esperabas, la confirmación de tu hipótesis,... datos, papeles, pistas, ...


Hace un par de meses compartía en otro foro una imagen sobre las archiveras, hoy quiero recordar al personal del Área de Cultura de la Diputación de Granada, Pilar Parra, Antonio, Amalia, ...y lo voy a hacer con un documento que Pilar recuperó para la historia, el testamento de D.ª María del Consejo Losada y Fernández de Liencres, hija de los Condes de Gabia y propietaria del Palacio de los Condes de Gabia. D.ª Maria del Consejo Losada falleció hace 100 años, en mayo de 1918, el testamento lo dictó en 1894.
Una vez más os pido perdonéis lo extenso del comentario:



Respetad mi voluntad, y rogad a Dios por mi alma.
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Mi Dios Todo Poderoso.
YO, D.ª ANGELA MARÍA DEL BUEN CONSEJO, PLÁCIDA, LOSADA Y FERNÁNDEZ DE LIENCRES, de edad de cuarenta y siete años, natural de Madrid e hija legítima y de último matrimonio de los Excmos. Señores Conde de Gabia y Valdelagrana, Grandes de España, D. Pedro Losada y Gutiérrez de los Ríos, natural que fue de los Arcos, Vale de Valdeorras, Obispo y Provincia de Orense, y Exma. Señora D.ª Ángela Fernández de Liencres y Carvajal, natural de Ceuta, difuntos, vecinos que fueron de Córdoba, residente a el tiempo de mi nacimiento en Madrid, Plazuela de Herradores, número veinte y tres, cuarto principal. Hallándome en mi pleno y cabal juicio, memoria y entendimiento natural, he resuelto ordenar mi TESTAMENTO CERRADO, y lo verifico en la forma siguiente:
Consigno que en diez y nueve de junio de mil ochocientos noventa y ante el Notario de la Villa y Corte de Madrid, D. José Gonzalo de las Casas, otorgué testamento abierto, el cual declaro nulo y revocado, pues este cerrado que ahora otorgo es mi última y deliberada voluntad. Para que fuese válida cualquiera revocación que aparezca de este mi testamento cerrado, será requisito indispensable que vaya lo mismo que este escrito de mi puño y letra, rubricadas todas sus hojas, cerrado ante Notario con cinco testigos y que se encabece con las siguientes palabras. Respetar mi voluntad y rogad a Dios por mi alma.
PRIMERA: Ante todo declaro que profeso la religión Católica, Apostólica Romana, en cuya fe y creencias siempre he vivido y protesto vivir y morir, encomendando mi alma a Dios Nuestro Señor. Bajo el amparo de la Virgen Santísima, Nuestra Santa Madre.
SEGUNDA: El orden de mi funeral y entierro será en la forma siguiente. Es mi voluntad que cualquiera que sea el sitio donde ocurra mi fallecimiento, aun cuando fuese en Córdoba, será reconocido mi cadáver por seis médicos de los que tengan más nombre en la población, haciendo cuantas pruebas se necesiten y alcance la ciencia para convencerse de que mi cuerpo es cadáver, y me tengan con la cara destapada hasta que el cuerpo de señales de descomposición, y entonces se me embalsame, y aunque el embalsamiento en estas condiciones de tener señales de descomposición, no quede bien hecho, nada importa, se hará como he dicho.
Después de embalsamada con la cara descubierta y destapada la caja se me conducirá en carruaje de mi propiedad con mis criados a la finca de mi propiedad nombrada de San Cayetano, y se me tendrá descubierta la cara y la caja en medio de Los Llanos, terrenos de mi propiedad, tres días con tres noches, transcurrido este tiempo se conducirá mi cadáver en el mismo carruaje y criados a la estación del ferrocarril, conduciéndome a Córdoba, a la Capilla de los Obispos así llamada en la Catedral, panteón de mi familia. Dichos mis criados, por la molestia que han de tomarse en velar mi cadáver y acompañarme durante los tres días y tres noches que he de permanecer en medio de los Llanos del Cortijo de San Cayetano, de mi propiedad, se les entregará la cantidad a cada uno de quinientas pesetas en dinero metálico, en la inteligencia que es condición precisa que no se separarán ni un solo momento de mi lado, en los tres días y tres noches que han de tenerme en el sitio referido de Los Llanos y el criado que se separase de mí, perderá las referidas quinientas pesetas. Pudiera suceder que falleciese en mi viaje, en cuyo caso se hará todo exactamente lo mismo, con la diferencia que en lugar de tenerme en Los Llanos de San Cayetano, me tendrán los tres días y tres noches en la misma forma, en el sitio del campo más ventilado y que les parezca más a propósito a mis albaceas testamentarios. Desde el momento que ocurra mi fallecimiento, hasta que ya embalsamada se me conduzca como dejo dicho a el sitio de Los Llanos de San Cayetano, durante este tiempo que transcurra se me tendrá con la cara descubierta y la caja destapada en el Oratorio de esta mi casa Placeta de los Girones número seis, diciéndome misas rezadas con profusión de luces.
TERCERA: Es mi voluntad que se apliquen por el eterno descanso de mi alma, quinientas misas rezadas, con el estipendio cada una de ellas de cinco pesetas, y además se repartan al día que haga un mes de mi fallecimiento, mil hogazas de pan en el patio principal de esta mi casa Placeta de los Girones, a los pobres necesitados de la parroquia trayendo papeleta del párroco.
(...)
QUINTA: Es mi voluntad que la casa que ocupo en esta ciudad de Granada, Placeta de los Girones número seis, la conserven las usufructuarias tal como se encuentre el día de mi fallecimiento con todo su mobiliario, estado de ornamentación, carruajes, caballos, plata, alhajas y cuanto exista en la misma, excepto en dinero en metálico que se halle en la casa y cuenta corriente del Banco de España. Cuidando de todo ello con el mayor esmero (...) Si se inutilizasen los caballos para el trabajo, no los venderá, ni los matará, sino que los seguirá manteniendo conservándolos hasta que mueran de muerte natural, y lo mismo hará con los perros y demás animales que haya en la casa.
(...)
NOVENA: Viviendo sola, lejos de la compañía de mis queridos sobrinos, con el objeto de evitar pudieran hacer cualquier falsificación, consigno que cualquiera revocación que aparezca de este mi testamento para que fuese válida, además de los requisitos que dejo dichos sobre este particular, tendrá que tener al lado de la firma de todas las hojas una cruz con tinta y al lado de la cruz la palabra Eternidad.
Granada, 16 de diciembre de 1.894.-


La cultura de la muerte, el miedo a la muerte aparente -cataplejia-, el temor a la manipulación de su voluntad, el deseo vano de conservar los animales y propiedades como los dejas.
Descanse en paz D.ª María del Consejo.
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